Parecía un sábado cualquiera, de esos que suelen estar todo el día nublados y lluviosos, así que Jenniffer González Falcón, su compañero y sus tres hijos se quedaron en su casa, en la comunidad Villa Albizu del barrio Candelaria, en Toa Baja, un pueblo que, por los últimos años y particularmente desde el huracán María, ha sido escenario de emergencias a causa de eventos atmosféricos.