“Nadie puede beber agua de un espejismo”… Así lo dijo el legendario poeta chino Han Shan, el llamado maestro del Monte Frío, aquel que se cansó de la ciudad y se escondió en la montaña. La frase es una verdad absoluta, pero ante todo es la raíz de profundas reflexiones. Meditar y deliberar son precisamente elementos intrínsecos de la política, indispensables por lo tanto para los que como nosotros hacemos ejercicio en ella, porque nos permiten estudiar y analizar las situaciones antes de tomar decisiones, no sin antes establecer los factores a favor y en contra en un asunto determinado.