La entrevista de Putin con Xi Jinping antes de la invasión de Ucrania recuerda al viaje de Von Ribbentrop a Moscú antes de que Hitler invadiera Polonia. Alemania se aseguró de que la Unión Soviética no se opondría a su invasión como Putin se garantizó que Xi no pondría obstáculos a la suya. A Stalin en 1939 se le rieron los huesos al ver a las potencias capitalistas enzarzarse en una guerra y a Xi se le puede hacer la boca agua al ver cómo, después de haberse comprometido a centrarse en el Pacífico, Estados Unidos se ancla en Europa.