En el subsuelo español está enterrado un tesoro de unos 1.300 bcm –1,3 billones de metros cúbicos– de gas, lo que equivale a cerca de 40 años de consumo al ritmo actual, según un estudio del Consejo Superior de Colegios de Ingenieros de Minas. Su explotación reduciría enormemente la dependencia energética de España, garantizaría el suministro en tiempos turbulentos como los actuales, crearía miles de puestos de trabajo y probablemente abarataría la factura.
La mayor parte de esos yacimientos de gas no convencional se encuentran repartidos por el norte, en la franja que arranca en Asturias y llega hasta los Pirineos, incluyendo Burgos; en la zona del Levante, la cordillera Bética y el último tramo del Guadalquivir.
Sin embargo, ese gas… Ver Más