La guerra de Ucrania originó una inmediata caída en los mercados bursátiles, la cual fue acelerada por el anuncio del Fed, el Banco Central de EE. UU., de aumentar paulatinamente las tasas de interés desde marzo. Los principales índices de acciones como el S&P500 de EE. UU. y el STOXX 50 de Europa llegaron a su momento más bajo y el precio del petróleo a su cumbre cuando Biden prohibió las importaciones del petróleo, el 8 de marzo. No obstante, desde esa fecha el mercado se ha recuperado y en algunos casos como el FTSE 100, índice que incluye las principales compañías inglesas, ha superado ligeramente los niveles previos a la guerra y el índice VIX de volatilidad del mercado se encuentra por debajo de su promedio de largo plazo.