Julio César Arreaza B.: No hay pasos prometedores

El sistema de justicia venezolano cooptado, grotescamente, por el régimen en cuyo vértice de la pirámide pesan sentencias por homicidio no es para nada alentador. Son pamplinas la reforma, vacía de contenido, para que todo siga igual y solo tratar de lavarse la cara ante la Corte Penal Internacional, metiendo la pata de cabra de una supuesta complementariedad que no es tal. El sistema de justicia ha sido una pieza clave en la consolidación de la represión, una cabilla enguantada para amenazar con prisión y torturas a quienes osen, en ejercicio de su libertad, salirse de los cauces del control social impuesto a troche y moche por el régimen forajido.

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Author: Pablo Perez