La verdad ha sido dada de baja en estos tiempos líquidos. Sabemos que no hay justica sin libertad. Hace falta un esfuerzo auténtico de comprensión. Ceder ante el mal es pasar a formar parte de él, creyendo que puede convertirse en bien. Hagamos el esfuerzo de comprender y no solo hablar. Los venezolanos jamás renunciaremos a la libertad.