Una familia de refugiados trata de dormir en un piso de Odesa, que se ha convertido en un punto de tránsito de los refugiados del sureste de Ucrania, donde ya están las tropas rusas patrullando por algunas de sus urbes, para huir hacia los países vecinos de Moldavia o Rumanía. EFE/ Borja Sánchez Trillo