Al mismo tiempo que corrió la noticia del Foro Penal, lo hizo otra de un amargo y morboso gusto oficialista. Hay contabilizados 238 presos políticos en el país, objetos de procesos judiciales irregulares y muchos de ellos hasta sin ninguna atención tribunalicia. Hay quienes tienen una incumplida boleta de excarcelación, o le ha sido diferida la audiencia correspondiente hasta el infinito, sin que haya jueces sancionados por esa tan deliberada negligencia que no tienen cara con la cual mirar a sus hijos aterrados por el progenitor capaz de ensañarte contra los inocentes. Huelgan los comentarios sobre las torturas.