Ucrania ha rechazado el ultimátum para entregar Mariúpol que Rusia había lanzado este pasado domingo. El Kremlin había pedido que entregaran las armas y abandonasen la asediada ciudad, propuesta rechazada por las viceprimera ministra de Ucrania, Irina Vershchuk. Además, Ucrania ha exigido al Ejército ruso que «abra inmediatamente» un corredor para evacuar a civiles hacia la zona de Zaporiyia.
Además, la retaguardia ucraniana está siendo bombardeada con misiles hipersónicos, lanzados incluso a desde 1.500 kilómetros de distancia.
Por otro lado, durante la noche se han sucedido los bombardeos sobre la capital, Kiev. Una de las bombas ha caído sobre un centro comercial, que ha causado numerosos daños y se han contabilizado al menos ocho muerte
s.
Zelenski denunció este domingo el bombardeo de una escuela y señaló que estaba dispuesto a negociar directamente con Putin. Sin embargo, este lunes, desde el Kremlin han descartado la conversación ya que, a su juicio, no se han producido todavía avances suficientes en las negociaciones entre ambos países como para que tenga lugar el encuentro.
En el plano internacional, el presidente de Estados Unidos, Joe Biden, anunció que viajará esta semana a Polonia, a las puertas de la guerra y uno de los puntos más calientes en cuanto al desplazamiento de refugiados, donde ya han llegado más de dos millones de ciudadanos ucranianos.
El jefe de la diplomacia de la Unión Europea, Josep Borrell, ha denunciado que Rusia no está actuando bajo las reglas de la guerra: «Está cometiendo muchos crímenes de guerra».
Además, el Papa Francisco ha anunciado que consagrará Rusia y Ucrania el próximo viernes 25 de marzo al Corazón Inmaculado de María, una de las peticiones de la Virgen de Fátima a los pastorcillos.