Ocurrió algo divertido en el camino hacia el cero neto. Mientras los estándares ambientales, sociales y de gobernanza obligaban a las compañías petroleras a deshacerse de los combustibles fósiles, y mientras Estados Unidos endurecía su política de producción de petróleo y cancelaba el oleoducto Keystone XL propuesto por motivos ambientales, Rusia decidió invadir Ucrania.