Se ha visto a Vladimir Putin hinchado agarrando una mesa mientras se encorva en su silla durante una reunión televisada con su ministro de Defensa, Sergei Shoigu, en medio de rumores de que el hombre fuerte ruso está luchando contra el cáncer. A Shoigu no parece haberle ido mejor en las ocho semanas desde que Rusia invadió Ucrania, con el ministro de defensa arrastrando las palabras y leyendo sus notas después de un aparente ataque al corazón.