La invasión de Rusia a Ucrania ha producido la guerra global de dictadura contra democracia. Un conflicto en el que no hay neutralidad posible, una lucha con acciones armadas en territorio ucraniano pero con confrontación económica, política, comunicacional, general y consecuencias que no excluyen a nadie. Esta guerra actualiza la existencia de “dos Américas”, la democrática y la dictatorial, e impone la urgencia de afrontar las graves consecuencias de haber permitido que el crimen organizado detente el poder en las dictaduras de Cuba, Venezuela, Bolivia y Nicaragua.