El principio de institucionalidad debemos concebirlo como un aspecto fundamental e imprescindible para el qué hacer político. La institucionalidad corresponde al ascenso social del hombre y como tal, es un situación en la que una sociedad funciona efectivamente, por la creación de sus normas de autorregulación que ella misma se impone.
Este tema fue uno de los enfoques principales que abordé en mi condición de Coordinador Nacional del sector Voluntad Popular Gremios, durante la Asamblea Nacional de Activistas (ANA), que contó con una alta participación de líderes de la tolda naranja del país y de los que se encuentran en el exterior. La ANA mostró los deseos y la determinación de todos ellos de no detenerse ni un segundo en su trabajo y su lucha para lograr la libertad en Venezuela.