La expropiación es una institución de derecho público, una herramienta jurídica de las naciones fundamentada en la prevalencia del beneficio general sobre el particular. En los países democráticos existen leyes de expropiación con sus respectivos procedimientos, pagos y compensaciones propias de un estado de derecho. Sin embargo, gobiernos y candidatos de izquierda la utilizan como bandera de propaganda para vender su discurso de justicia social.