Creo haber escuchado al escritor, Arturo Uslar Pietri, decir que de tanto repetir el nombre Bolívar, la moneda venezolana, y el mismo héroe, terminarían ‘devaluados y prostituidos’. Cierto o no, la realidad ha terminado por indicarnos que Uslar Pietri tenía razón. Tanta, que aquellos valores del denominado, Bolívar tradicional (expresado en su simbología como Bs.) fueron transformados (devaluados), luego en Bolívar Fuerte (Bs.F), después en Bolívar Soberano (Bs.S), y finalmente, convertido en pura ilusión virtual con el Bolívar Digital (Bs.D)