Las Naciones Unidas aprobó recientemente la suspensión de Rusia del Consejo de Derechos Humanos con 93 contundentes votos, aunque ya habían titubeado en otra ocasión, ahora Putin recibió el apoyo de Venezuela, China, Corea del Norte, Irán, Siria y Cuba. De anteojito que en ninguno de estos países se respetan los derechos humanos, por lo que huelga hablar o escribir sobre la inmoralidad total de semejante votación. Pero lo traemos a colación al demostrar la temeridad con la que actúa Nicolás Maduro, arrastrándonos a los venezolanos a un conflicto que ya está perdiendo el mandamás de Moscú que, faltando poco, es el autor del genocidio de Bucha, añadidas las violaciones de mujeres (niñas, jóvenes y adolescentes). Y es que ni siquiera Nicolás se detiene a pensar un poco sobre sus actos, porque, en el país del hambre y la miseria, lo entretiene su melomanía.