Una comunidad, tras una interrupción del servicio eléctrico, se le dañó la bomba del pozo de agua que la surte. Pues bien, los vecinos se llaman unos a otros para solicitar a la respectiva alcaldía se resuelva el problema. Uno o varios vecinos, tras visitar la oficina competente del gobierno local, informa a la comunidad que la falla debe reportarla el Concejo Comunal con una carta con el sello de esa organización, los vecinos desesperados buscan a ver si aun hay algún vecino que tenga el fulano sello para hacer la carta porque los miembros del Concejo Comunal se mudaron y algunos hasta se fueron del país. Se presenta la carta con el sello y el funcionario encargado indica que, ahora además, se necesita que se recolecten firmas para solicitar al alcalde que se repare la bomba. Ese trajín sigue porque, después de reunir 200 firmas de los vecinos sin agua, la administración municipal informa que no hay presupuesto.