La invasión rusa a Ucrania repercutirá de manera inevitable sobre la compleja realidad venezolana porque, gracias a Hugo Chávez, Rusia se consolidó como el principal aliado político y militar de su gobierno y del que hoy conduce su heredero Nicolás Maduro. Y porque esta guerra ha convertido a Vladimir Putin en la más grave amenaza para la paz del mundo y para la seguridad de Occidente.