Más de un mes después de que comenzase la invasión rusa de Ucrania los ataques continúan. A pesar de que la tensión parece haber decrecido, comienzan a verse los efectos de la guerra. La ciudad de Bucha ha sido liberada del control ruso, dejando a su paso cientos de cadáveres de civiles en sus calles.
Las tropas de Vladímir Putin se han ido replegando en muchas zonas del país para reforzar su presencia en la zona del Donbass, especialmente en las regiones prorrusas de Donetsk y Lugansk.