Una pregunta que no falta en cualquier coloquio, seminario, foro, conferencia o reunión de naturaleza pública o privada, es ¿por qué Maduro sigue ahí, enquistado en el poder que usurpa? No faltan los que se despachan a sí mismo con la hipótesis, a flor de labios, atestiguando que “el problema es la falta de unidad”. Esa versión tiene potencia y no ha resultado fácil desmontar su peso a la hora de sacar conclusiones, después de debatir respecto a las causas del descalabro de la agenda propuesta por el gobierno interino de Juan Guaidó.