Con ocasión de mi artículo de la semana pasada titulado “Amor a la Patria”, donde expresé mi preocupación por el clima de fragmentación política de la sociedad venezolana, fruto de la perversa conducta autoritaria de la administración Maduro y de nuestras propias miserias, y las graves consecuencias derivadas de la misma, varias personas me han expresado, por diversos conductos, su rechazo a mi tesis de buscar un mínimo de convivencia civilizada entre los diversos sectores de nuestra enferma sociedad.