Comienza a mermar la incertidumbre política en medio de las inmensas dificultades que se han tenido que sortear para encontrar un sendero que conduzca a la libertad, a la democracia. Es lo que ha sostenido Juan Guaidó, que todas estas acciones van dirigidas a lograr ese propósito. Fácil no ha sido. No lo será. No lo está. El primer obstáculo, desde luego, es el régimen del terror y su afán de perpetuidad. Pero no es el único. Persisten diversos factores de perturbación, aunque el régimen de Nicolás Maduro sea el que lleve la batuta obstaculizadora.