Si algo han caracterizado a las últimas administraciones municipales en el municipio Libertador (Carabobo) ha sido la sordera, la incapacidad manifiesta de oír a las voces independientes y de la oposición política. Argenis Loreto, Carmen Alvarez y Juan Perozo, pese a sus marcadas diferencias entre ellos, coincidían en tratar al ciudadano como a un mero habitante, sin más derecho que el de aplaudirles hasta sus errores (obviamente, la mayoría de los casos).