Como lo hemos denunciado en otras oportunidades, en el municipio Libertador (y muy seguramente en el resto de los municipios de Carabobo) no hay acceso a la información estadística pública. No se cuenta con datos sobre la desnutrición infantil, la cobertura de vacunas, el embarazo precoz, la deserción escolar, el desempleo, el sub empleo o la precariedad laboral, mucho menos sobre la incidencia delictual, es decir que, en definitiva, nadie puede juzgar con criterio objetivo si vamos bien o vamos mal. Ese ambiente de penumbra, salvo prueba en contrario, es una acción premeditada y deliberada de las autoridades públicas.