El país no quiere más simulacros y acuerdos de repartición entre los mismos de siempre. Estamos claros en que la corporación criminal no cederá en su afán de permanecer en el poder al costo que sea, sin importarles el país destruido y la gente en la miseria, las instituciones y las familias desintegradas. Continúan los desplazamientos a un ritmo de 50 mil personas mensuales, hasta tanto no desmontemos el sistema de mafias.