Fotografía del 31 de enero del 2022 donde se observa a trabajadores de la camaronera PRODELMAR recolectando y cortando camarones, en Maracaibo (Venezuela). El lago de Maracaibo, el mayor de Venezuela y símbolo de la bonanza petrolera, se está convirtiendo en el escenario predilecto de pescadores y procesadores de camarones que dejan a un lado la principal actividad de la zona, la perforación de crudo, por un negocio que, se estima, exporta cerca de 300 millones de dólares al año. EFE/ Henry Chirinos