Mitzy Capriles de Ledezma: Diálogo sin rendición

Siempre se ha dicho que “hablando se entiende la gente”. Es un proverbio popular muy a la mano de cualquier vecino que trata de remediar conflictos con algún residente del vecindario. Son múltiples las anécdotas que dan cuenta de esos pleitos; se comienza con el simple reclamo de que “me mojaste la acera de mi casa mientras lavabas tu carro” o hasta el simple reclamo de que “el muchacho de la vecina cruza velozmente con su bicicleta”. Esos típicos zafarranchos pueden terminar en una crisis sangrienta, si no se atienden a tiempo y sobre todo, cuando no se buscan soluciones amigables.

Clique aqui para ver articulo original

Author: Pablo Perez