Veremos en esta nota dos conceptos de esta forma de ejercer el poder político y social, como son las monarquías y lo que han significado para esos pueblos. Son dos conceptos diferentes. En la primera me referiré a la monarquía constitucional y posteriormente a la monarquía absolutista. La monarquía constitucional es una forma de gobierno en la que un monarca generalmente hereditario es el jefe de estado, a diferencia de una monarquía absoluta, en la que el monarca es la única fuente de poder político, ya que él no está obligado a rendir cuentas. El estado soy yo, L’État, c’est moi es una frase atribuida a Luis XIV de Francia, la cual proyecta la idea de identificar al monarca con el Estado. Este es el principio básico de la monarquía absolutista. Mientras que las naciones con monarquías constitucionales tienen un sistema parlamentario, el cual rige no sólo la normativa de la nación en general, igualmente regula las funciones de esa instancia, hoy principalmente representativa y simbólica, la cual históricamente en esos países ha sido un instrumento aglutinador.