Vista de los destrozos causados por los bombardeos del Ejército ruso en uno de los barrios de Járkov (Ucrania) tras el repliegue de las tropas rusas, el pasado 15 de mayo. En los alrededores de Járkov están recientes las huellas del paso de los rusos, que al menos por el momento parecen haber renunciado a tomar la segunda ciudad más grande de Rusia tras semanas de incesantes bombardeos. Se retiran dejando un escenario de pueblos y barrios sin gas ni luz, con escuelas y casas destruidas y con granadas aún en las calles sin explotar. EFE/Esteban Biba