La globalización o mundialización de la economía parecieran conceptos de última moda, pero realmente el fenómeno del “mercado y el intercambio o comercio” acompaña a la humanidad desde hace muchos milenios. La autarquía o auto-suficiencia económica se pierde en las brumas de los orígenes humanos. Lo cierto es la necesidad de intercambiar para satisfacer nuestras necesidades en función de una división natural del trabajo y la producción. Así es como nacen los primeros poblados y ciudades, en sitios y vías de encuentro e intercambio a nivel del trueque o algún tipo de medida de valor equivalente y con el tiempo a la invención del dinero y todas las complejidades financieras en permanente cambio y desarrollo.