América Latina se debate entre el populismo, el autoritarismo y la democracia. Nuestros pueblos buscan afanosamente bienestar, justicia, equidad y cambio. Subyace, también, en nuestra alma societaria sentimientos encontrados de frustración, indignación, revancha y castigo. En esa búsqueda y en la exacerbación de esos sentimientos se han dado saltos mortales al vacio.