Inundaciones en el poblado de Demydiv (Ucrania), este sábado. Una inundación suele ser una desgracia, pero los vecinos de la anegada Demydiv se sienten orgullosos de haber salvado Kiev después de que el Ejército ucraniano abriese en febrero una presa para frenar la toma de la capital. El 25 de febrero el Ejército ucraniano inundó el pueblo junto con una gran extensión de campos y pantanos a su alrededor, impidiendo así que los blindados rusos llegasen a la capital. EFE/Orlando Barría