En los años 80, ‘el Judío’, como se le conoce, fundó junto a su amigo ‘el Francés’ la banda de pijos que daba palizas en discotecas de la capital de España a otros jóvenes de su misma edad. Robaron bancos, atracaron furgones blindados. Hasta que uno acabó en el Ejército y el otro abrió un puente aéreo de la coca, con ida y vuelta, entre Europa y Latinoamérica. Leer