Los cambios políticos y elecciones recientes en Latinoamérica, especialmente las de Colombia, muestran un avance importante del autoritarismo en Latinoamérica. Aunque la región ha sido afectada por gobiernos autoritarios desde su independencia, hacia finales del siglo veinte parecía que había superado esta tendencia antidemocrática, con la excepción de Cuba. Desafortunadamente, la elección de Chávez como el aparente líder redentor de las mayorías marginadas de la abismal riqueza venezolana cambió el tono en la región. Gracias a los altos precios del petróleo y al saqueo de las arcas públicas venezolanas, Chávez financió el resurgimiento de nuevos caudillos autoritarios como Correa en Ecuador, Evo en Bolivia, Ortega en Nicaragua y los Kirchner en Argentina.