¿Por qué la gente ve telenovelas? Por la peor razón posible: se identifican con los personajes de muchas historias absurdas, y muy pronto comienzan a ver sus propios problemas, bien verdaderos, a través las simplificaciones grotescas que se les propone de lunes a viernes en las tardes o las noches, hasta que la vida y el mundo terminan por asemejárseles a estas ficciones baratas. La palabra “alienación”, tan de moda, hay que usarla una vez más para comentar con detalles este lamentable proceso de empobrecimiento de nuestras motivaciones para ver televisión.