Antes de entrar al análisis del tema es necesario hacer una distinción semántica. En la terminología contemporánea, hay dos “liberalismos” que, no obstante su origen común, pueden representar posiciones antagónicas. El primero el que designa la filosofía política de la libertad, del progreso intelectual y ruptura de las cadenas que inmovilizan el pensamiento y del cual trataré en estas líneas. En este sentido, liberalismo significa actitud de renovación y avance.