El pasado domingo, fue electo G. Petro presidente en Colombia. Un resultado sin sorpresas. Ganó las elecciones en segunda vuelta, con el 50.4% de los votos, contra el 47.3% de su oponente un acaudalado empresario. El resultado no sería muy relevante en un país convulsionado por la violencia durante muchos años, y con tradiciones e instituciones democráticas bastante consolidadas, sino fuera porque Petro es un comunista, ex guerrillero del movimiento terrorista M19 que desapareció hace más de 20 años, y se transformó en otras agrupaciones políticas en el marco de la vida democrática colombiana.