Las agresiones sufridas por el presidente encargado de Venezuela, Juan Guaidó, primero en la cancha deportiva Hidalgo Herrera de Maracaibo, estado Zulia, el pasado 4 de junio, y luego en San Carlos, capital del estado Cojedes, exactamente una semana después, el sábado 11 de junio pasado, tras culminar un importante encuentro con los habitantes de la entidad, no fueron episodios fortuitos. Responden a un viejo guión de violencia del régimen, que nace precisamente con el fallido golpe de Estado perpetrado por Hugo Chávez Frías el 4 de febrero de 1992.