El actual presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, persiste en abogar por la presencia de Nicolás Maduro en la Cumbre de Las Américas, que próximamente se realizará en la ciudad Los Ángeles. Pareciera que confunde en una misma cosa la naturaleza y propósitos del Foro de San Pablo, hoy reconvertido en el Grupo de Puebla, con esa reunión de alcance internación que tiene como razón la comunión de jefes de Estados comprometidos con la defensa de los valores y principios que le dan forma a la democracia. Entonces, ¿qué pueden aportar esos personajes que apuntalan regímenes despóticos, como el que impera en Cuba, así como las dictaduras que encabezan Ortega y Maduro en Nicaragua y Venezuela respectivamente?