Un niño de 11 años, quien fue internado junto a tres hermanos luego de que consumieron hongos venenosos, murió ayer en el Hospital de San Marcos. Eran originarios de la aldea El Porvenir, Candelaria, del municipio de Comitancillo.
El martes pasado ya habían fallecido una niña de tres años y un niño de siete. Ese día, los cuatro niños salieron a buscar comida porque tenían hambre. Sus padres estaban trabajando. En las montañas encontraron algunos hongos grandes. Los llevaron a casa para cocinarlos y los comieron.
Cuando los padres regresaron, los encontraron acostados y se quejaban de un dolor fuerte del estómago, por lo que fueron trasladados al centro de salud local y posteriormente al Hospital Nacional de San Marcos.
Ingresaron al hospital con síntomas de intoxicación por comer hongos venenosos. Una niña de nueve años todavía se encuentra bajo cuidado médico.
Esta semana, la comunidad ayudó a la familia a organizar un funeral y sepultar a los dos niños que murieron primero. Varias personas asistieron para despedir a los menores.
La población de Comitancillo es mayoritariamente de la etnia mam, con datos poco alentadores, debido a que el 60 por ciento enfrenta extrema pobreza y desnutrición.
Además es uno de los lugares con alta cifra de migración hacia las fincas cafetaleras del estado de Chiapas, México, y a Estados Unidos.