Hemos dicho que sobrevivencia es hoy el modelo de conducta económica de más de 90% de nosotros, de los cuales tres cuartos lo practican en pobreza extrema. Pero existe otro sobreviviente aun más notorio: el régimen, que también es pobre, ciertamente no sus bolsillos individuales, pero que como administrador ha aprendido a sobrevivir con sus menguados recursos. Hace unos doce años, por exportación petrolera recibía $180 millones diarios, hoy, no obstante los elevados precios del barril, apenas $36 millones. Su economía perdió el 80% de su masa muscular, carece de inversión, financiamiento bancario y crédito internacional. Sobrevivir, en su caso, significa mantenerse en el poder y hasta ahora ha tenido éxito.