Los violentos ataques recientes a Juan Guaidó y sus acompañantes en Maracaibo y San Carlos (en esta última ciudad participó Nosliw Rodríguez, diputada por el PSUV a la Asamblea Nacional electa en 2020), evidencian que el régimen mantiene intacto el espíritu sectario de la esquina caliente, instalada en la Plaza Bolívar de Caracas por Hugo Chávez cuando asumió el poder en 1999.