En el municipio barcelonés de San Andrés de la Barca, a 27 kilómetros del centro de la Ciudad Condal, se erige la vivienda más sostenible y eficiente de Europa . Lo es porque cuenta con la calificación Premium en el estándar Passivhaus , la máxima que se puede conseguir, y con 5 Hojas Verdes otorgadas por el Green Building Council español . El confort térmico, el bajo consumo energético y los materiales respetuosos con el medio ambiente son la mejor seña de identidad de esta casa de 312 metros cuadrados que ha sido construida bajo un sistema industralizado , lo que significa que la mayor parte de sus elementos se han ensamblado en fábrica, reduciendo las operaciones en obra a las propias del montaje. José Antonio González , CEO de Arquima , la empresa artífice de este innovador edificio, explica que su consumo es de solo 10 kilovatios/hora por metro cuadrado al año , por debajo incluso del estándar fijado por el Passivhaus Institute. Ni las sofocantes temperaturas de este verano perturban la sensación de bienestar del interior. «Se encuentra entre 21 y 26 grados todos los meses con unas demandas mínimas de calefacción y de refrigeración», apunta. ¿Cómo se consigue? «Aplicamos los cinco principios típicos de Passivhaus: muy buen nivel de aislamiento; diseño libre de puentes térmicos; buenas carpinterías y cristales; buena hermeticidad; y un sistema de ventilación mecánica controlada de doble flujo con recuperador de calor que nos permita renovar continuamente el aire sin necesidad de abrir ventanas y tener pérdidas energéticas». La vivienda de Arquima mantiene una temperatura interior constante de entre 21 y 26 grados con unas demandas mínimas de calefacción y refrigeración La domótica constituye otro pilar de la casa y se aplica, por ejemplo, a las persianas, que son orientables. «En verano es muy importante tener un buen control solar. Así se calienta lo mínimo posible», añade el consejero delegado de Arquima. El inmueble tiene suelo radiante tanto para calefacción como para refrigeración y utiliza aerotermia . «Es lo más eficiente porque llega a generar hasta 5 kilovatios térmicos por cada kilovatio eléctrico que consume . Una caldera de gas trabaja con rendimientos de 1 e incluso menos», detallan desde Arquima. La casa, que se terminó de construir en 2019, cuenta también con placas fotovoltaicas . «Se monitorizó durante un año y vimos que generó más energía de la que consumió», resalta González. Pero no solo de eficiencia energética puede presumir esta edificación, ya que las 5 Hojas Verdes miden aspectos ligados a la sostenibilidad. La estructura es de madera procedente de bosques certificados con sellos PEFC o FSC para así reducir al máximo la huella de carbono. Desde su fundación en 2007, Arquima se ha especializado en construcción pasiva, sostenible y saludable, un camino que no siempre ha sido fácil: «Cuando nacimos predicábamos en el desierto, pero el mercado ha cambiado y ahora esta es la tendencia».