Un conjunto de 12 senadores republicanos ha exigido al presidente estadounidense, Joe Biden , que realice una investigación exhaustiva acerca del avión que lleva casi dos meses varado en el aeropuerto internacional de Ezeiza , en la ciudad de Buenos Aires. Esta semana, los legisladores han hecho llegar una carta al Departamento de Justicia con el firme objetivo de solicitar que se dé «prontamente» una respuesta al pedido de información por parte de Argentina. Tras exigir al mandatario de EE.UU. que explique las razones de la tardanza en su respuesta a la justicia argentina, en el documento enviado por los legisladores republicanos, estos solicitan que se acelere la cooperación del país norteamericano con la investigación que se está llevando a cabo sobre el polémico avión perteneciente a la empresa venezolana Emtrasur y que continúa varado en el aeropuerto de Ezeiza. Acusaciones En la misma carta, senadores opositores al gobierno de Joe Biden lo acusan de «inacción» y van aún más lejos, al referirse a las negociaciones de EE.UU. para poner en marcha el Pacto Nuclear con Irán. Este documento ha sido promovido por la senadora de Iowa, Joni Ernst , y tiene como destinatario al fiscal General del presidente, Merrick Garland . En sus líneas se advierte la dureza de las acusaciones hacia el mandatario: «Las leyes de Estados Unidos y el cumplimiento de esas leyes, en particular las leyes sobre sanciones, no es opcional». Acto seguido, los senadores hacen referencia a que «el retraso inusual y la falta de respuesta del Departamento de Justicia sugieren una priorización de otras partes de la agenda de esta administración, como las negociaciones sobre un nuevo acuerdo nuclear iraní». A continuación, los legisladores opinan que «esto es inaceptable, ya que no se puede administrar justicia a expensas de caprichos o sensibilidades políticas». Y concluyen: «Nuestras leyes deben administrarse por igual y aplicarse en todo momento». Sobre el avión En la misiva, que ha sido dirigida al gobierno de Joe Biden esta semana, los legisladores republicanos hacen clara referencia al extraño episodio del avión de la firma Emtrasur, que llegó al aeropuerto de la ciudad de Buenos Aires el pasado 6 de junio, tras haber intentado sin éxito aterrizar en tierras uruguayas dado que se prohibió su ingreso. Allí, aseguran también que existen vínculos entre esta empresa y la compañía Qeshm Fairs Air, que recibió sanciones por el Departamento del Tesoro. La carta da cuenta de que «está bien documentado» el hecho de que la Guardia Revolucionaria de Irán utiliza ese avión con el objetivo de transportar armas. Dice, además, que la justicia argentina pudo hallar en su interior «tecnología de inteligencia y material militar». Los senadores que han firmado este documento dirigido a la administración de Biden son Joni Ernst, Chuck Grassley (Iowa), Lindsey Graham (Carolina del Sur), Pat Toomey (Pensilvania), Marco Rubio (Florida), Ted Cruz (Texas), Bill Cassidy (Luisiana), James Lankford (Oklahoma), Tom Cotton (Arkansas), Kevin Cramer (Dakota del Norte), Rick Scott (Florida) y Bill Hagerty (Tennessee). Pedidos Cabe recordar que el escándalo del misterioso avión tiene en vilo a las autoridades latinoamericanas desde hace varias semanas. La aeronave, que transportaba cinco iraníes y 14 venezolanos, aterrizó en Buenos Aires el mes pasado y se encuentra retenida desde ese momento en el aeropuerto de Ezeiza. La semana pasada, tanto Irán –por medio de su cancillería – como Venezuela –a través de un abogado- solicitaron que se permitiera la salida de Argentina del avión que lleva ya casi dos meses en Buenos Aires. Sin embargo, por el momento no se les ha concedido este pedido. De hecho, en un comunicado el ministro de Relaciones Exteriores de Irán, Hossein Amir Abdollahian expresaba «la profunda preocupación del gobierno iraní y de las familias de la tripulación iraní por la retención de sus documentos de viaje y la restricción de abandonar el país, lo que constituye una violación de los derechos humanos». Semanas atrás, el presidente de Paraguay, Mario Abdo Benítez, aseguraba en declaraciones a la prensa que el avión tenía claros vínculos con organismos terroristas. La polémica del avión involucra también a otros países como Chile y México. Esta semana se ha sumado un nuevo capítulo a la misteriosa historia a la que se ahora se incorpora nada menos que EE.UU.