El binomio Vinicius-Benzema despierta al Real Madrid

En la última prueba previa a lo serio, a la Supercopa de Europa ante el Eintracht, el Real Madrid encuentra la primera victoria de la pretemporada. Es verano, el fútbol es lento, a deshoras, poco protagonista; pero un triunfo en la antesala a un partido que decide un título ante un rival de la talla de la Juventus importa. Ancelotti , sabio, conoce la relevancia del choque y decide alinear a los mismos once tipos que salieron de inicio el día que el Real Madrid levantó su decimocuarta Copa de Europa. El centenario Rose Bowl , hogar de la final del Mundial del 1994, recibe el duelo de estos dos viejos conocidos mediterráneos con apego al fútbol de antaño: con el gentío de pie, exento de butacas para amortiguar el cemento. Pero el público, fiel al escenario propio de las giras de pretemporada, está de fiesta. No hay tensión, no hay nada en juego y, por ende, el resultad final preocupa poco al grueso de los presentes en el amplio estadio de Pasadena. Sin embargo, el Real Madrid comienza el choque alegre, ofensivo, con un Pajarito Valverde de mechas californianas percutiendo la banda de Álex Sandro. El uruguayo está comenzando el curso del mismo modo que acabó el anterior, siendo imprescindible. Federico, sin amagos ni bicicletas, encara, corre al espacio, se asocia, le pega muy fuerte y no escatima un esfuerzo. Aunque su protagonismo es aprovechado por un oportunista. Vinicius recibe la bola en la banda izquierda, aprovecha el pasillo que Benzema crea en un desmarque perpendicular a la carrera del brasileño y, ante el gol inminente, un exmadridista llamado Danilo le derriba. Penalti y gol del de siempre, Benzema (minuto 17). Mattia Perin , un meta al que las lesiones de rodilla minaron su talento, intentó desestabilizar a Karim con algunas palabras acompañadas de un movimiento corporal de aparente seguridad, pero el galo no erró. El equipo de la Fiat está incómodo. No encuentra a su referencia Vlahovic y tampoco luce su nueva estrella Di María , otro ilustre de épocas preteritas que vistió la camiseta blanca. Los de Allegri parecen esa misma Juve triste de los últimos dos años, esa que dejó de ganar el Scudetto para luchar por entrar en la Champions. Mientras Vinicius y Benzema maniatan a la defensa blanquinegra con paredes, sombreritos y demás elementos estéticos, la Juve solamente crea dos aislados intentos de gol: una falta a la cruceta de Bonucci y un típico pase en horizontal de Mendy (temerario como acostumbra) que apunto está Di María de interceptar y marcar a placer. Llega la segunda mitad, Rudiger sustituye a un solvente Militao y el Madrid sigue dominando en California. Mendy (sí, Mendy) roza el segundo, Kroos y Modric oxigenan al equipo y Vinicius continúa de dulce. El joven brasileño campa a sus anchas por el último tercio del campo, toca rápido y deja solo a Carvajal, que se estrella ante un gran Perin. Poco después, en el minuto 60, Benzema intenta emular su gol ante el América, golpea el balón con rosca y, de nuevo, Perin realiza otra estirada de mérito. El ex de Padova y Genoa es la mejor noticia juventina de la noche. Noticia Relacionada Fútbol estandar Si El arruinado Barcelona es el club de las grandes ligas que más ha gastado Iván Martín Solo los fichajes de Lewandowski, Koundé y Raphinha suman 153 millones de euros, pero el mercado estival azulgrana aún no ha terminado Tras la ocasión de Benzema llega el vendaval de cambios. Comienza otro partido donde, como ante el América, ilusionan Ceballos y Hazard . Ambos se buscan, saben que son complementarios y de su interacción se produce el 2-0 (minuto 69). Lo marca Asensio a pase de un Vallejo que juega de lateral izquierdo, pero la jugada nace en un robo del sevillano y de una posterior combinación con el belga, que acto seguido juega rápido con Asensio para desequilibrar a la zaga italiana. Con el resultado muy a favor, el Madrid se divierte. Camavinga tira caños, Rodrygo conduce eléctrico y el Rose Bowl canta olés. El Real Madrid sonríe, gana y se carga de energía positiva antes de la Supercopa de Europa, el único día señalado en el calendario blanco en el presente estío.

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Author: Pablo Perez