El futuro es hoy*

Los talleres de reparación de automóviles desaparecerán. Un motor de gasolina-diésel tiene miles de piezas, un eléctrico 20. Los vehículos eléctricos se venderán con garantía de por vida y solo los reparan los concesionarios con robots en un taller regional. En 10 minutos quitan y ponen un motor eléctrico. La luz de avería se enciende y lo lleva a lo que parece un lavado de autos, y mientras toma una taza de café, le ponen un motor nuevo. Las bombas de gasolina no existirán. Las esquinas de las calles tendrán medidores que dispensen electricidad. Las empresas instalarán estaciones de carga eléctrica, varios países ya lo hacen. Desaparece la industria del carbón, petróleo, derivados y la OPEP, enfrentado problemas los países productores. Las casas van a producir y almacenar electricidad, se utiliza y se vende el excedente. La red almacena y distribuye a las industrias y consumidores. ¿Han visto el techo de Tesla? Un bebé de hoy solo verá autos personales en museos, el futuro está más cerca de lo imaginable. En 1998 Kodak tenía 170 mil empleados y vendía el 85 por ciento de papel fotográfico en el mundo, su modelo de negocio desapareció. A Polaroid le pasó lo mismo y le pasará a muchas industrias en 5 o 10 años. En 1998 nadie pensó que en el 2001 ya no tomaría fotos en película, al sustituir los teléfonos inteligentes las cámaras. En 1975 se inventaron las digitales con solo 10 mil pixeles, seguían la ley de Moore. La tecnología exponencial fue una decepción un tiempo, antes de que en pocos años la calidad fuera superior dominando el mercado. 

La inteligencia artificial volverá todo más rápido en atención médica, empleo, vehículos autónomos eléctricos, educación, impresión en 3D y agricultura. Bienvenido a la cuarta revolución industrial, olvídese del libro ‘Shock of the future’. El ‘software’ ha interrumpido y seguirá afectando a la mayoría de industrias tradicionales en los próximos 5 o 10 años. UBER es solo una herramienta de software, no posee automóviles y es la compañía de taxis más grande del mundo, los taxistas ni cuenta se dieron. Airbnb es la empresa hotelera más grande del mundo y no tiene hoteles. Nadie lo anticipó. La inteligencia artificial vuelve las computadoras exponencialmente mejores para comprender la vida. Este año una computadora ganó el premio al mejor Go-player del mundo, 10 años antes de lo esperado. En EE. UU. los abogados jóvenes no consiguen trabajo, gracias a Watson de IBM se puede obtener asesoría legal —lo básico por ahora— en segundos con un 90 por ciento de precisión, comparado al 70 de los humanos. Si estudia derecho piénselo, habrá un 90 por ciento menos de abogados. En el futuro solo quedarán los expertos omniscientes. 

Watson ayuda a las enfermeras a diagnosticar el cáncer y es cuatro veces más preciso que los humanos. Facebook tiene un ‘software’ de reconocimiento de patrones que reconoce rostros mejor que los humanos. En 2030 las computadoras serán más inteligentes que los humanos. En 2018 llegaron los automóviles autónomos, en unos años nadie querrá tener un auto, llama por teléfono y aparece en su ubicación llevándolo a su destino. No necesita estacionar, paga por la distancia recorrida y será productivo mientras conduce. Los niños de hoy no tendrán un automóvil ni licencia de conducir. Las ciudades cambiarán un 90-95 por ciento con menos autos y los parqueos serán parques verdes. La mayoría de fabricantes de automóviles tradicionales quiebran y otros con enfoque evolutivo, van a construir mejores. Empresas de tecnología —Tesla, Apple, Google— construirán una computadora sobre ruedas. Volvo ya elimina gradualmente modelos híbridos. A los ingenieros de la industria los asusta Tesla y empresas que ofrecen vehículos eléctricos. Los accidentes disminuirán cambiando el modelo de seguros. La propiedad inmobiliaria cambiará, dejando la gente los edificios por vecindarios más agradables y accesibles. Joya. Lo que no puedas comprar con dinero, cómpralo con mucho dinero… 

*Fuente, internet

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Author: Maria Suarez