La elección de la carrera es un momento muy personal para cada alumno y se deben tener en cuenta todos los factores necesarios para tomar la mejor decisión. La empleabilidad de cada grado es uno de esos criterios que preocupan a la mayoría de los candidatos y que tiene un peso importante en dicha elección. Pero es cierto que, como recuerda Alberto Gavilán , director de Talento del Grupo Adecco, «si la persona que tiene que tomar la decisión además de empleabilidad no encuentra otras motivaciones en la elección es entendible que opte por otras opciones que le atraigan más». Es una decisión que marca de una manera u otra el futuro profesional de los jóvenes pero «cada vez más las carreras profesionales no son lineales e independientemente de los estudios universitarios se puede desarrollar la carrera en otros ámbitos que a veces nada tienen que ver y que están alejados de los estudios», añade Gavilán. El peso de las competencias y habilidades es cada vez mayor y «condiciona casi tanto a veces más que los estudios», puntualiza. A la hora de elegir es importante recordar que no se trata de una decisión que no se pueda cambiar. Es mejor cambiar de carrera universitaria que insistir con unos estudios que no nos convencen . Y también existen multitud de casos que una vez terminados los estudios y tras una primera experiencia laboral en un campo que no estaba previsto «se han desarrollado en otras disciplinas en principio alejadas de su formación académica», señala el director de Talento del Grupo Adecco. Al elegir estudios hay que recordar que ninguna decisión ha de ser necesariamente definitiva Desde esta compañía de recursos humanos destacan como grados de mayor empleabilidad ADE, Derecho y Economía, por su versatilidad y todas las carreras vinculadas a la Salud como Medicina, Enfermería y Fisioterapia. «Y por supuesto ingenierías prácticamente de cualquier disciplina, pero destacamos Informática, Electrónica, Industrial y Eléctrica», cuenta Gavilán. Observan también que en los últimos años se están implantando en casi todas las universidades dobles grados que tienen bastante demanda y «nuevas titulaciones que con un nombre u otro responden a necesidades muy actuales de las empresas –Business Intelligence, BIG Data, Inteligencia Artificial, etc.–. Inserción laboral Montse Álvarez , miembro del gabinete técnico de la Fundación CYD (Conocimiento y Desarrollo), es autora del informe ‘La empleabilidad de los jóvenes en España: ¿Cómo es la inserción de los graduados universitarios?’, elaborado a partir de la situación profesional de los titulados universitarios de grado en 2013-2014, cinco años después de titularse. Analizando estos datos vemos que el 96% de los titulados en Informática y el 92% en Ingeniería, Industria y Construcción están trabajando cinco años después de graduarse. «Estos ámbitos muestran mayor calidad de inserción laboral; más contratos a tiempo completo, más puestos de alta cualificación y con un salario neto mensual igual o mayor a 1.500 euros», afirma la autora del documento. Las diez titulaciones con mayor calidad de inserción laboral son: Ingeniería de Computadores, Ingeniería Aeronáutica, Odontología, Ingeniería en Tecnologías Industriales, Informática, Desarrollo de Software y de Aplicaciones e Ingeniería Multimedia, Ingeniería Eléctrica, Ingeniería de la Energía, Ingeniería de Telecomunicación y Farmacia. El 96% de los titulados en Informática y el 92% en Ingeniería, Industria y Construcción están trabajando un lustro después de acabar sus estudios En cuanto a las titulaciones universitarias con menos empleo se observa que «los titulados en Artes y Humanidades y en Servicios tienen mayor dificultad para acceder a empleos de mejor calidad». Además, hay una mayor tendencia a empleo a tiempo parcial y «con contratos temporales o de formación, donde los titulados ocupan puestos de menor cualificación, que no requieren titulación universitaria, y con un salario inferior a 1.500 euros», añade. El informe muestra que casi el 64% de los titulados en Artes y Humanidades y el 62% de los de servicios cobran menos de 1.500 euros netos mensuales y más del 30% de estos egresados trabaja en un puesto que requiere un nivel de estudios inferior al universitario. De este informe resulta llamativo el dato de que hay menos estudiantes en los títulos con mejor calidad laboral y viceversa. « Una hipótesis sería que los estudiantes del sistema universitario español no disponen de suficiente información a la hora de escoger carrera universitaria , especialmente sobre inserción laboral. O bien, a pesar de disponer de esa información, tienen otras prioridades a la hora de elegir carrera: tal vez la vocación, la facilidad de los estudios, o la preferencia personal«, explica Álvarez. Los datos también indican una reducida proporción de titulados trabajando en el extranjero , con máximos del 12,5% para los egresados en Ingeniería, Industria y Construcción, 11,7% para Ciencias y 10,2% para Artes y Humanidades. En el otro extremo, aparecen Educación y Salud, menos del 5,7% en ambos casos. En lo que se refiere al territorio nacional, los graduados que más han cambiado de provincia son los de Ciencias (32,1%), Sector Primario y Veterinaria (31,6%), Artes y Humanidades y Salud (en torno al 30%). Orientación «Los estudiantes buscan normalmente el grado que más salidas profesionales tiene y los alumnos consultan los informes de empleabilidad», resalta Laura Mesa , técnico en orientación académica del Centro de Orientación y Empleo (COIE) de la UNED. Desde este centro educativo facilitan información sobre las competencias que van a adquirir con cada grado y los sectores en los que es más habitual trabajar. Mesa hace referencia a las Ingenierías Industriales, Informática, Tecnologías de la Información y ADE como carreras con más tirón por las salidas laborales que ofrecen. Además, el próximo curso la UNED lanza dos nuevos grados, de Educación Infantil y de Ingeniería de la Energía, este último «muy solicitado con mucho futuro laboral». Matemáticas es una carrera «muy polivalente y valorada en la que muchas veces acaban por hacer funciones de informáticos», añade. En lo que se refiere a la demanda de profesionales STEM , en Europa y también en España, sobrepasa a las personas con conocimientos que están listas para trabajar. «Son formaciones además que tienen mucho contenido y que no es posible formar en periodos cortos, aunque ya hay algunas empresas e instituciones que están trabajando en formación intensiva (Bootcamps) que permiten en plazos razonables obtener profesionales cualificados», comenta Alberto Gavilán. FP, una nueva vía Además de las carreras universitarias, los estudios de Formación Profesional (FP) como vía de entrada de los jóvenes al mercado laboral se están posicionando, desde los últimos años, con unos resultados muy buenos. De hecho, la FP fue la titulación más demandada en el mercado laboral con una de cada tres ofertas , según un informe del Adecco Group Institute sobre la oferta y demanda de empleo en España en 2020. «En la última década, los alumnos han encontrado en los estudios de FP una posibilidad de labrarse una profesión en un mercado laboral cada vez más especializado y, también, más cambiante», explica Francisco Javier Montero , director de Escuela Técnica de Enseñanzas Especializadas (ETEE), que cuenta ya con más de 30 años de experiencia. Resalta el hecho de que la población joven ha buscado poder especializarse en diferentes sectores con una incorporación rápida al mercado laboral o, incluso, «un reciclaje profesional que les permitiese encontrar un empleo con mayor calidad». No hay que olvidar que los alumnos llegan a realizar 370 horas de trabajo práctico en centros profesionales como pueden ser hospitales, laboratorios clínicos, clínicas dentales o laboratorios protésicos. En el caso concreto de la ETEE, hay cada vez más demanda de formación especializada en la rama sanitaria «entre otras cosas, debido a la profesionalidad de nuestro profesorado y a los centros colaboradores para las prácticas del alumnado».