Edgar Jiménez pudo fotografiar los momentos más íntimos de Pablo Escobar, como esta foto que fue tomada al amanecer del 1 de diciembre de 1980 en su habitación de la Hacienda Nápoles, cuando cumplió 40 años y recién había sido ungido como el capo de capos del Cartel de Medellín; a su lado Ligia Urquijo, su cuñada.