El presidente Boric anticipa rechazo a la Constitución

El viernes pasado, el presidente de Chile, Gabriel Boric, quien asumió el cargo hace cuatro meses y cuya gestión gubernativa ya es rechazada por más del 60 por ciento de los chilenos, según recientes sondeos de opinión, aseguró que, en caso de rechazarse la propuesta de nueva Carta Magna en el referendo aprobatorio que se celebrará del próximo 4 de septiembre de 2022, deberá convocarse un nuevo proceso constituyente.

“De ganar la alternativa ‘rechazo’ (la nueva Constitución), lo que va a pasar es que vamos a tener que prolongar este proceso por un año y medio más (…). Tiene que haber un nuevo proceso constituyente”, advirtió Boric en una entrevista al canal local Chilevisión.

Boric sostiene que como en octubre de 2020 casi el 80 por ciento de los ciudadanos “votó de manera clara que quiere una nueva Constitución” y optó por “una nueva Constitución escrita por un organismo especialmente electo para ese fin”, entonces el camino sería convocar nuevas elecciones constituyentes, como las que se celebraron en mayo de 2021, asumiendo que la dinámica política de hace poco más de un año es la misma.

En todo caso, Boric apoya decididamente el “apruebo” del proyecto de Constitución que adoptó la Convención Constitucional, convocada e instalada para elaborar el proyecto de nueva Constitución de Chile. Esta convención cumplió con su trabajo y el 4 de julio pasado oficializó la propuesta final, que deberá ser sometida a un referendo aprobatorio el 4 de septiembre de 2022. El proyecto de Constitución contiene 387 artículos y 57 disposiciones transitorias. La actual Constitución de Chile contiene 143 artículos y 50 disposiciones transitorias. Quienes propugnan por el “rechazo” tildan al proyecto de “partisano” e “indigenista”.

Según sondeos de opinión, más del 40 por ciento de los chilenos rechazaría el instrumento constitucional, en tanto que el 29 por ciento lo aprobaría.

Boric, de cara a la alta desaprobación de su gestión gubernativa, expresó: “Cuando uno mira la serie de últimas encuestas, efectivamente, hay un descenso en el apoyo al Gobierno y un más amplio aumento en la desaprobación, que tiene que ver también, creo, con la necesidad de consolidar lo que logramos en segunda vuelta, que fue una mayoría más amplia que la que logramos en primera”.

“Es un desafío permanente que tengo todos los días presente y, por lo tanto, no las ignoro. Tampoco me provocan ansiedad porque me ha tocado, como decía, estar en ambos lados de las encuestas. Pero sí, por supuesto, que las observo y esperamos poder revertir esa tendencia”, agregó el gobernante.

La gestión gubernativa de Boric se ha venido asimilando a la administración del presidente de Perú, Pedro Castillo. Por cierto, si gana el “rechazo” el próximo 4 de septiembre, podría suponer una suerte de voto de desconfianza para el gobierno de Boric, como ocurrió en Guatemala con el referendo celebrado el 16 de mayo de 1999, en el que se rechazó el proyecto de reforma constitucional. Este rechazo no solo supuso la improbación del proyecto reformista, sino también una desaprobación al régimen de Álvaro Arzú (1996-2000), que meses después se reflejó elocuentemente en las elecciones celebradas el 7 noviembre y el 26 de diciembre de 1999.

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Author: Maria Suarez